¿Por qué durante la fabricación de la pasta aparecen manchas blancas en la pasta?

Existen varias razones posibles para la presencia de manchas blancas en la pasta durante la fabricación:

Gránulos de almidón: La pasta se elabora con harina de trigo duro, que contiene gránulos de almidón. Durante el proceso de elaboración de la pasta, estos gránulos de almidón absorben agua y se hinchan, gelatinizándose y formando una matriz continua que le da a la pasta su estructura y textura. Sin embargo, si la masa de pasta no se mezcla o amasa adecuadamente, es posible que algunos gránulos de almidón queden sin absorber y aparezcan como manchas blancas en el producto terminado.

Bolsas de aire: Durante el proceso de extrusión, el aire puede quedar atrapado en la masa de pasta, formando pequeñas bolsas de aire. Estas bolsas de aire pueden dispersar la luz y crear la apariencia de manchas blancas. Una desgasificación al vacío adecuada de la masa antes de la extrusión puede ayudar a minimizar la formación de bolsas de aire.

Secado inadecuado: La pasta se somete a un proceso de secado después de la extrusión para reducir su contenido de humedad y hacerla estable en almacenamiento. Si el proceso de secado no se controla adecuadamente, es posible que la pasta no se seque de manera uniforme, lo que resulta en áreas localizadas de mayor contenido de humedad que aparecen como manchas blancas.

Depósitos minerales: El agua utilizada en la fabricación de pasta puede contener minerales disueltos, como calcio y magnesio. Estos minerales pueden precipitar durante el proceso de secado, formando pequeños cristales blancos en la superficie de la pasta.

Crecimiento de moho o levadura: Si la pasta no se almacena adecuadamente después de su producción, puede contaminarse con moho o levadura. Estos microorganismos pueden producir colonias o manchas blancas en la superficie de la pasta.

Para minimizar la aparición de manchas blancas en la pasta, los fabricantes emplean varias medidas de control de calidad, que incluyen mezclar y amasar adecuadamente la masa, desgasificación al vacío eficaz, control preciso de la temperatura y la humedad durante el secado y un seguimiento cuidadoso del entorno de producción para evitar la contaminación microbiana.